En ninguna de las dos diócesis canarias pudo salir la procesión del Santísimo Sacramento por las calles como es tradicional cada año. La lluvia impidió el recorrido urbano procesional que fue reemplazado por la procesión en el interior de ambas catedrales canarias.
La festividad del Corpus de este año estuvo marcada por la presencia de la lluvia, por este motivo la procesión se celebró en el interior de la Catedral de Santa Ana.
Desde el día antes se comenzó en las calles que rodean la catedral la confección de las alfombras que, como cada año, sirven de bello manto al paso del Santísimo Sacramento.