Usted está aquí: Formación Formación moral  
 FORMACIÓN
Instituto Superior de Teología de Canarias
Aula Manuel Alemán
Bibliografía
Formación permanente
Formación en línea
Formación general
Formación moral
Formación bíblica
Formación teológica
Formación filosófica
Formación científica
Formación derecho canónico
Formación espiritual
Formación justicia social
Formación mariológica
Formación catequética
Formación ecuménica
Formación misionera

CLONACIÓN HUMANA: DECLARACIÓN DE LA ONU
 

Hay personas que afirman que la Iglesia Católica está contra el desarrollo de las ciencias y de las tecnologías; afirman que estamos de espaldas a la realidad social que demandan dichos avances. ¿Es esto cierto?
Con referencia a la clonación de Seres Humanos veamos la declaración de la Asamblea General de la ONU del 14 de enero de 2005 donde se posiciona sobre este delicado tema.



ASAMBLEA GENERAL DE LAS NACIONES UNIDAS

14 de enero de 2005
Quincuagésimo noveno período de sesiones Sexta Comisión
Tema 150 del programa
Convención internacional contra la clonación de seres humanos con fines de reproducción

Italia: proyecto de resolución

Declaración de las Naciones Unidas sobre Clonación de Seres Humanos

La Asamblea General,

Recordando
su resolución 53/152 de 9 de diciembre de 1998, en la que hizo suya la Declaración Universal sobre el Genoma Humano y los Derechos Humanos (1)

Aprueba la Declaración sobre Clonación de Seres Humanos que figura en el anexo de la presente resolución.

Anexo

Declaración de las Naciones Unidas sobre Clonación de Seres Humanos

La Asamblea General,

Guiándose
por los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas,

Recordando la Declaración Universal sobre el Genoma Humano y los Derechos Humanos, aprobada por la Conferencia General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura el 11 de noviembre de 1997, y, en particular, su artículo II según el cual no deben permitirse las prácticas que sean contrarias a la dignidad humana, como la clonación con fines de reproducción de seres humanos,

Recordando también su resolución 53/152 de 9 de diciembre de 1998, en la que hizo suya la Declaración Universal sobre el Genoma Humano y los Derechos Humanos,

Consciente de las cuestiones éticas que algunas aplicaciones de la rápida evolución de las ciencias biológicas plantean con respecto a la dignidad del género humano, los derechos humanos y las libertades fundamentales de la persona,

Reafirmando que las aplicaciones de las ciencias biológicas deberían tratar de mitigar los sufrimientos y mejorar la salud de la persona y la especie humana en general;

Haciendo hincapié en que el avance científico y técnico de las ciencias biológicas debería promoverse salvaguardando el respeto de los derechos humanos y el beneficio de todos,

Consciente de los graves peligros médicos, físicos, sicológicos y sociales que la clonación humana puede entrañar para quienes participan en ella y consciente también de la necesidad de asegurar que la clonación de seres humanos no dé lugar a la explotación de la mujer,

Convencida de la urgente necesidad de prevenir los posibles peligros de la clonación de seres humanos para la dignidad humana;

Declara solemnemente lo siguiente:

a) Los Estados Miembros habrán de prohibir todo intento de crear vida humana mediante procesos de clonación y toda investigación realizada con el fin de lograr este objetivo;

b) Los Estados Miembros habrán también de promulgar y aplicar legislación nacional para poner en práctica los apartados que anteceden;

c) Los Estados Miembros habrán de asegurar que, al aplicar las ciencias biológicas, se respete en todo momento la dignidad humana y, en particular, no se explote a la mujer;

d) Los Estados Miembros habrán además de adoptar las medidas necesarias a fin de prohibir las aplicaciones de las técnicas de ingeniería genética que puedan ser contrarias a la dignidad humana.


(1) Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. Actas de la Conferencia General, 29" reunión, vol. I, Resoluciones, resolución 16.




Penitencia: Examen de conciencia | Ética económica

Versión para imprimir