Usted está aquí: Formación Formación moral  
 FORMACIÓN
Instituto Superior de Teología de Canarias
Aula Manuel Alemán
Bibliografía
Formación permanente
Formación en línea
Formación general
Formación moral
Formación bíblica
Formación teológica
Formación filosófica
Formación científica
Formación derecho canónico
Formación espiritual
Formación justicia social
Formación mariológica
Formación catequética
Formación ecuménica
Formación misionera

ÉTICA MÉDICA
 



 

Federación Europea de As. Médicas Católicas
Declaración de Danzig (14-09-2008): la ética y la vida van antes que las leyes

La conciencia del médico, con una correcta ética, debe defender al paciente, dicen los médicos católicos de Europa

Declaración de Danzig del XIº Congreso de la Federación Europea de Asociaciones Médicas Católicas (Danzig, 14 de Septiembre del 2008)

Conscientes de la confianza depositada en nosotros,

como médicos y defensores de la vida, de los avances en los conocimientos y tecnologías médicos, y de la cada vez mejor comprensión adquirida en favor del desarrollo físico, psicológico, educativo, espiritual, religioso y existencial de las necesidades de nuestros pacientes y de nuestra sociedad,

- Si bien somos conscientes de los peligros del relativismo ético y moral de la permisividad que nos rodea y que se encuentra en medio de nosotros;

- En vista de los actuales debates sobre la licitud del aborto, la eutanasia, la utilización de embriones humanos para la investigación y los llamados fines terapéuticos, la clonación de seres humanos, la creación de embriones híbridos humanos y animales, los anticonceptivos y la esterilización artificial y los procedimientos de tecnologías reproductivas;

- Ante el silencio supuesto de que los que llevan a cabo los anteriores procedimientos serán los médicos;

- autorizada por la tradición cristiana y la ética de Europa y del mundo de la medicina, en diálogo con todos los médicos que creen en la dignidad y en la libertad del ser humano,

Afirmamos que las normas éticas y principios preceden a las leyes promulgadas y debería influir en su contenido de conformidad con la ley natural y la enseñanza de la Iglesia.

Afirmamos que la toma de decisión sobre el tratamiento médico de los pacientes que depositan en nosotros su gran confianza, debe guiarse sobre todo por nuestras conciencia. La moral evaluación de la práctica médica no debe basarse en opiniones superficiales o tendencias en boga, sino que debe basarse en la sensibilidad de una conciencia formada de acuerdo al objetivo de las normas éticas comunes a todas las personas y que constantemente es defendida por la Iglesia.

Con el fin de garantizar la libertad del ejercicio de la profesión, debemos defender el derecho a la objeción de conciencia.

Creemos que una de las exigencias básicas de los médicos debe ser el permanente desarrollo personal, tanto en conocimientos prácticos como en estatura moral.

La especial vocación del médico para servir a la vida y la salud de los demás requiere de una formulación clara de los principios de ética universal y objetiva.

Afirmamos que la fuente y la base de todas las normas éticas es la inalienable dignidad de la persona humana en todo el transcurso de su su vida - desde la concepción hasta la muerte natural.

Así como la dignidad humana requiere de la protección de la vida humana, también exige una especial preocupación por sus fases iniciales y por el respeto a la procreación humana y a la sexualidad.

Promovemos actividades que permitan la protección de los pacientes frente a procedimientos que violen su dignidad humana:

Decididamente rechazando la eutanasia, apoyamos el desarrollo de la medicina paliativa;

Rechazando el aborto, buscamos asegurar el correcto cuidado de todo tipo de atención para la familia y el niño enfermo, tanto antes como después del nacimiento;

Elegimos tratar las causas subyacentes de la infertilidad, y no recurrir a las sucesivas técnicas de reproducción artificial;

Apoyamos el desarrollo de la investigación dentro de la utilización de células madre tomadas
de los adultos y de la sangre del cordón umbilical, rechazando la utilización de embriones humanos para este propósito.

Afirmamos y hacemos hincapié en que la práctica médica con respecto a las cuestiones como a la manipulación genética y el final de la vida tiene que ser realizado sin la pérdida intencional de la vida humana.

Queremos proteger a nuestros niños y jóvenes de la negligencia, el abuso y otras amenazas para su salud y su dignidad. Tenemos que garantizar la correcta educación para todos los aspectos de la vida.

Conscientes del número de personas que en nuestro medio están sujetos a la más abyecta pobreza o en virtud de las amenazas causadas por la desgracia, nosotros defendemos la tradición de la libertad de los médicos para ofrecer asistencia humanitaria y ayuda de beneficencia, especialmente en zonas desatendidas del mundo, sobre la base de los principios y criterios que se extienden más allá de la economía.

Teniendo en cuenta la responsabilidad de los médicos para conservar la salud y la vida de los pacientes, estamos convencidos de que la medicina debe ser practicada en condiciones dignas, que se deben tanto a los pacientes como a los médicos, y estamos constantemente afirmando que en nuestras actividades el bien de los pacientes tienen prioridad sobre otras obligaciones.

Firmado por:

El Presidente del XI° Congreso de la Federación Europea de Asociaciones Médicas Católicas, Prof. Josef Marek (en sustitución firmado por el Doctor François Blin);
El Presidente de la Asociación Católica de Médicos Polacos, Dr. Gręziak Anna;
Secretario de la Federación Europea de Asociaciones Médicas Católicas, Dr. Hans Stevens.




Dignidad de la persona: Dignitas Personae | Eutanasia: Eluana: una mujer

Versión para imprimir