Los acontecimientos que meditamos en el Vía Crucis terminan en el sepulcro, y dejan quizá en nuestro interior una imagen de fracaso. Pero ésta es la primera parte de una historia que no acaba en un sepulcro, ni siquiera en la mañana de Resurrección, sino que se extiende hasta la efusión del Espíritu Santo y su actuación maravillosa hasta nuestros días.
Desde el Domingo de Pascua hasta el de Pentecostés transcurren cincuenta días llenos de acontecimientos inolvidables, que los cercanos a Jesús vivieron intensamente, con una gratitud y un gozo inimaginables.
El Vía Lucis que hoy vamos a celebrar es el camino no ya del Calvario, sino de la Luz, del gozo y la alegría vividos con Cristo resucitado. Vamos a dejarnos iluminar con la presencia y acción de Cristo que vive ya para siempre entre nosotros. Vamos a dejarnos llenar por el Espíritu Santo que vivifica el alma y derrame sobre nosotros el fuego llameante de su amor misericordioso, para que nos transforme en criaturas nuevas.
Una buena presentación de lo que es la vida monástica femenina en un ambiente tan cercano como el de las Hermanas Carmelitas de Tafira en la isla de Gran Canaria.
Conozca la historia de nuestra diócesis a través de este magnífico documental que hace un recorrido por las distintas etapas que ha vivido la Iglesia en Canarias.