En algunas ocasiones (carnavales, fiestas de fin de curso, realización de obras de teatro, películas o fotos, etc.) se acercan a la parroquia alguna o algunas personas, en ocasiones cercanas a la misma, rogando al párroco si le puede prestar alguna ropa u ornamento u objeto que se ultiliza en las celebraciones de la Iglesia... Nos prometen, eso sí, que nos lo devolverán...
Bajo ningún concepto los objetos y ornamentos sagrados se pueden dejar, prestar o ceder para algo externo para lo que han sido consagrados. Ni ropas ni ningún otro objeto destinado al culto se puede utilizar para asuntos no religiosos.
|