Placa Conmemorativa en recuerdo al P. Cueto
DONDE HAY VIDA hay convocatoria, creatividad, sorpresa… Por eso, el 15 de enero de 2007, el P. Cueto volvió a convocar al pueblo canario, para celebrar ese manantial de vida regalada, que se acrecienta con el transcurso del tiempo, pues las obras del Amor, no mueren.
A las 19:00 horas, del mencionado día, un nutrido número de personas se daban cita en la Calle General Bravo: Doña Rosa Rodríguez, Consejera de Hacienda del Cabildo Insular de Gran Canaria, Don Juan Artiles, Vicario General de la Diócesis de Canarias, Asociación de Padres y Madres del Colegio San José, Ex-presidentes, Asociación de exalumnos/as, Docentes, una representación del alumnado, personas amigas, y, por supuesto, las Madres Dominicas del Colegio y de otras Comunidades cercanas.
¿Qué acontecimiento colmaba la calle de rostros emocionados? El descubrimiento de un bajo relieve del Padre Cueto, obra de la escultora y Profesora del Colegio San José, Doña Susana Requena. Gracias a esta artista, cada vez que nos acerquemos a la puerta del Colegio San José, nos encontraremos con la mirada, llena de luz, y la sonrisa bondadosa del Padre Cueto.
La Madre Pino Vega Izquier, Provincial de Las Islas Canarias, con unas sentidas palabras, destacó la importancia de este “reconocimiento a un personaje tan fundamental en la Historia del Pueblo Canario, de los siglos XIX y XX, como es el Padre Cueto, Obispo de la Diócesis y Fundador de las Dominicas en Canarias”. Así mismo, agradeció la colaboración al Cabildo Insular y a la Asociación de Padres y Madres, gracias a los cuales se ha hecho posible la realización de este proyecto.
A su vez, Doña Rosa Rodríguez, dijo que el Cabildo Insular tenía las puertas abiertas a este tipo de colaboraciones. En este caso, se trataba de perpetuar la memoria de quien, con su aporte espiritual y diversas obras sociales, sirvió al Pueblo Canario durante 17 Años.
Descubierta la Placa Conmemorativa, se invitó a los presentes a un sencillo brindis, servido por los jóvenes alumnos/as en el Patio del Colegio. La alegría del Encuentro se hizo sentir en las animadas conversaciones que se prolongaron. Unas revivían recuerdos, otras aterrizaban en el presente, no faltaron los sueños para el futuro.
Que en esos sueños no nos falte la grandeza del corazón. Será la mejor manera de honrar la memoria del Padre Cueto, de quien se dijo que era todo corazón y que su corazón nos explicaba todas las acciones de su vida.
María Teresa Sancho D.M.S.F.
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