44 MILLONES DE PERSONAS: UNA SOLA FAMILIA
A nadie se le oculta que el fenómeno migratorio está siendo uno de los más significativos del siglo casi recién estrenado. Como un signo de nuestro tiempo, lo calificaba el Santo Padre Benedicto XVI en su Mensaje de la Jornada Mundial de las Migraciones el pasado año.
Dentro del fenómeno general de las migraciones, reviste la familia emigrante una especial importancia por el determinante papel que la misma ocupa en la vida de las personas, en la sociedad y en la Iglesia. En la emigración, la familia sufre por las especiales dificultades que vive, como separación, desarraigo, barreras de todo tipo para la reagrupación, aprendizaje del nuevo idioma, inculturación, adaptación al nuevo ambiente, integración en la comunidad de fe… estas y otras dificultades tiene que superar la familia cuando se ve, toda ella o alguno de sus miembros, sometida a abandonar su país e instalarse en un país extranjero.
Vea: Mensaje del Santo Padre Benedicto XVI Mensaje de los Obispos Guión litúrgico
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